Hay algo en el perfume de la madera y el crujido de una estufa a leña que nos conecta en el instante con la paz. En un mundo que se mueve poco get more info a poco más veloz, Uruguay da rincones donde el tiempo semeja detenerse. Y no hay mejor forma de presenciar esa pausa que alojándose en una cabaña de madera.Ya sea en frente de la inmensidad